06/03/2017
Antes de chocar se arrojó del auto, luego tomó un taxi y desapareció
Salvó su vida de milagro. Al parecer, se arrojó del vehículo antes que este impactara de lleno contra un árbol.

Lo que pudo resultar una nueva tragedia vial de las que se cobran vidas, terminó siendo la nota llamativa del domingo, ante la sorpresa de los efectivos policiales y personal de Bomberos Voluntarios que llegaron al lugar del hecho.
El accidente ocurrió aproximadamente a las 7 de la mañana de ayer sobre ruta 5, a la altura del Mercado de Abasto, y hasta el cierre de esta edición se desconocían aún los datos del propietario del vehículo que, tras impactar de lleno contra un árbol quedó prácticamente destruido y “patas” para arriba. 
Testigos ocasionales del siniestro dieron cuenta que el sujeto que iba al mando del rodado se arrojó del vehículo antes del choque, cruzó al otro lado de la avenida, abordó un taxi y desapareció del lugar, como si nada hubiera pasado. 

Tremendo impacto
Al parecer, y teniendo en cuenta la información brindada por ocasionales testigos, el accidente ocurrió alrededor de las 7 de la mañana de ayer, cuando un vetusto Peugeot 504 circulaba por ruta 5, a la altura del Mercado de Abasto.
Por causas que se tratan de establecer, pero que en principio obedecerían a que el vehículo se habría quedado sin frenos, el sujeto que se encontraba al volante decidió “acomodar” el volante en dirección hacia uno de los árboles que se encuentran a la vera del camino, tras lo cual optó por arrojarse del rodado que, como era de esperar, terminó impactando de lleno y con gran violencia, lo que no sólo provocó serios daños materiales, sino que también generó el posterior vuelco. 

¿Y dónde está el conductor?
No menos grande que el impacto que prácticamente destruyó al vehículo, fue la sorpresa de los efectivos policiales y de Bomberos Voluntarios que, al llegar al lugar, presagiaron lo peor, dada la magnitud del impacto y el estado en que se encontraba el Peugeot 504. Sin embargo, al momento de acercarse al rodado y determinar la gravedad de las heridas que habían sufrido él o los ocupantes, los uniformados se dieron con que no había nadie en el interior del rodado y tampoco en las cercanías al siniestro.
Ante la consulta a los ocasionales transeúntes por el lugar, se llegó a la conclusión que el conductor del Peugeot 504 se había arrojado del rodado instantes previos a que se produjera la colisión, lo que en principio evitó que el resultado del accidente fuera realmente grave, teniendo en cuenta la magnitud del impacto. Pero lo verdaderamente llamativo fue el hecho que el supuesto propietario del vehículo decidió cruzar la avenida para continuar su rumbo en un taxi. Al cierre de esta edición, los uniformados no daban aún con el paradero del misterioso sujeto.