19/01/2015
Espectacular vuelco no terminó en tragedia sólo por milagro
Dos vehículos no pudieron evitar el encontronazo y la consecuencia fueron serios daños materiales.

Los accidentes de tránsito siguen siendo noticia. La imparable seguidilla de choque de diferente magnitud y con diferentes consecuencias sigue marcando una profunda preocupación en el seno de la sociedad y entre las autoridades que, pese a los esfuerzos que se realizan a diario, no logran dar con la receta que permita disminuir la siniestralidad.
El fin de semana fue uno más de los tantos que pueden considerarse trágicos en las calles de La Rioja, ya que hubo que lamentar dos víctimas fatales y otros tantos daños materiales que vienen a engrosar no sólo la negra estadística en accidentes de tránsito, sino también a engrosar las cifras que el Estado debe destinar en materia de salud.
Y el domingo, no fue la excepción en este sentido, ya que la ola de accidentes dejó imágenes casi cinematográficas que hablan de la contundencia de los impactos y de sus consecuencias lógicas. Aunque, afortunadamente, no hubo que lamentar víctimas fatales.
En este sentido, un espectacular accidente de tránsito se produjo ayer, en horas de la siesta (14.05 aproximadamente), protagonizado por dos vehículos que, por causas que se tratan de establecer, no pudieron evitar el encontronazo y ocasionaron un siniestro con ribetes de película.
El tremendo impacto se produjo en la intersección de las calles Jaramillo y Bazán y Bustos, en pleno centro capitalino, cuando una VW Sabeiro, conducida por Diego de la Vega, de 37 años, domiciliado en barrio Facundo Quiroga y un Chevrolet Classic, que era conducido por Marcela Mercado, de 40 años, domiciliada en el barrio Urbano 24, chocaron violentamente.
Como consecuencia del fuerte impacto, la camioneta sufrió un vuelco que, en primera instancia, hizo pensar en lo peor, pero que por fortuna no pasó a mayores. En el lugar se hizo presente en el momento personal de Bomberos Voluntarios Aguilas de Acero para accionar inmediatamente en la prevención de incendios prestar las primeras asistencias a los damnificados que, afortunadamente no sufrieron lesiones de seriedad. 
Cabe aclarar que, junto a la mujer que manejaba el Chevrolet Classic, se conducía una menor de 6 años de edad. Asimismo, en el lugar se hizo presente personal del servicio 107 que constató el buen estado de salud de las personas accidentadas.